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martes, 20 de septiembre de 2011

Respeto

La mejor definición del término que he oido es aquella de "to let the people the right to exist". En un primer momento me pareció una reducción muy básica, demasiado sencilla y poco profunda; pero escuchando la explicación posterior del profesor pude entenderla en todo su sentido. En la boca de aquel judio ladino todo tenía sentido; nacido en Turquía, criado en Brasil y adoptado como tantos otros cerebros por ese EEUU que valora a los buenos, el profesor Bitran trascendía en su discurso y llegaba mucho más allá de los fundamentos técnicos del "Service and Operations Management", asignatura que impartía entre el entusiasmo de los asistentes.

El respeto es el producto de esa inteligencia que con agudeza concluye que cada individuo tiene aspiraciones legítimas por las cuales tiene derecho a intentar hacerse con una parte de "la cosa en cuestión". Reconocerlo y actuar con coherencia ante esta máxima es parte del mismísimo germen del avance de las sociedades.
La hija del respeto es la dignidad.

Pasando a una dimensión más prosaica y menos trascendente, el cliente merece el respeto justo por parte de la estrategia de la empresa. En la parte de gestión de servicio es importante controlar bien los procesos para que el cliente perciba su posición como receptor de valor a cambio de su dinero.
Las estrategias fundamentadas en imponer la confusión como entorno habitual hace que los usuarios se sientan menospreciados y se revelen. Esta situación es la que se da en la actualidad en España con servicios de telecomunicaciones, banca y energía; estas empresas están fracasando como organización al proveer el servicio adecuado a sus clientes; perdiéndoles el respeto desde el momento que tratan de confudirles con sus sistema de facturación y modelos de contratación.

El resultado que estas acciones tendrá para estas empresas será muy negativo. En telecomunicaciones estamos asistiendo a una caida de los precios y una reorganización del mercado sin precedentes, impulsada por clientes insatisfechos que se sienten ninguneados y son conscientes del intento por confundirles que hace el operador.
Para los emprendedores es toda una oportunidad colaborar en estos procesos que hacen que los consumidores planten cara y exijan respeto a estas empresas. Emprender iniciativas para ayudar a catalizar el respeto (y algo de dinero como parte de "la cosa en cuestión") hacia el consumidor es apasionante en los días que corren.
   





jueves, 18 de agosto de 2011

La crisis como excusa o como oportunidad

Creo que habrán sido casi 100 veces las que me han preguntado durante el último año si no ha sido un tanto imprudente por mi parte dejar "mi puesto" en la multinacional que trabajaba y ponerme a emprender en este momento de crisis. En muchas ocasiones y sin preguntármelo directamente he podido sentir incluso la incredulidad o la mofa de algunas personas ante esta decisión mía. No considero que mi decisión sea algo extraordinario y me da pena ver como en Extremadura gran parte de la sociedad ve esto como algo excesivamente arriesgado o incluso temerario. La manida “crisis” es un argumento adicional para relajar urgencias y quitar presiones, de manera que justifica la falta de acción y el seguir buscando lo cómodo (aunque no coincida con lo que queremos).

Continuamente oimos muletillas como “…con la que está cayendo”, que expresa muy bien ese alegato por el conformismo y esa posición de espera en la que se está situando mucha gente. Demasiadas empresas se están dejando llevar por el miedo y revisan estrategias para rebajar objetivos, impulsados únicamente por esa sensación colectiva de que la “crisis” puede tumbarles a ellos también... cuando, realmente, la experiencia de otros momentos como este nos dice que ahora mismo hay grandes oportunidades ahí fuera; este es el mejor momento para empezar nuevas líneas de negocio y consolidar las actuales. Ahora están surgiendo las nuevas empresas que liderarán el futuro.

 
La crisis ha llegado con su destrucción creadora para remover los cimientos sobre los que se ha asentado el desarrollo de los últimos años. Esta es una crisis más, como las que vinieron y como las que vendrán. En sus fundamentales no tiene características muy diferentes a las anteriores; si acaso esta puede conllevar una recesión un poco más profunda, pero mitigada a nivel social por unos mejores niveles de renta y bienestar conseguidos en los últimos años. Así pues no es momento de rasgarse la vestiduras, ni de cogerse la depresión y echarse a llorar ó esconderse en el baño. No hay excusas. Es la hora de serenarse, analizar lo que está pasando y asumir los cambios para renovarse y mirar a nuevos horizontes.

viernes, 15 de julio de 2011

La vaca

Hay una historia hindú que cuenta como un Brahma llega a una aldea muy pobre donde todos los habitantes sobrevivían gracias a una vaca; la vaca les daba la leche para alimentarse y de vez en cuando algún ternero que vendían, aunque con esto sólo podían llegar a subsistir en la miseria. A pesar de todo estaban satisfechos por tener la vaca, a la cual mimaban ya que la veían como su única fuente de recursos. Tras varios dias en la aldea, el Brahma se despertó en mitad de una noche, tiró a la vaca por un barranco y abandonó el lugar.
Unos años después el Brahma volvió a pasar por el lugar y se encontró un pueblo que progresaba; el comercio y la industria empezaban a surgir y las personas que allí vivían iniciaban nuevas actividades que les estaban permitiendo salir poco a poco de la pobreza.


En la actualidad sigue habiendo vacas. Hoy día la vaca toma diversas formas. En Extremadura tenemos fijación con la vaca. La única alternativa que hemos encontrado históricamente a la vaca ha sido la emigración y hay una serie de condicionantes sociales que reprimen cualquier intento de aspirar a algo diferente. El modelo mental colectivo funciona como un rodillo que aplasta sueños y proyectos.

 El emprendedor necesita deshacerse de su vaca. Muchos sólo quieren vivir de la vaca toda la vida, sin aspirar a nada más. El insatisfecho que se hace consciente de las posibilidades que hay más allá de lo que le presentan, debe tener la audacia y decisión para deshacerse de su vaca, emprendiendo así un camino que le llevará a conseguir nuevas meta elevando la pasión en la relización de sus proyectos y renovando su día a día con nuevos desafíos.

miércoles, 6 de julio de 2011

El almirante y el gobernador


Me hizo pensar aquella discusión entre el almirante y el gobernador; el primero insistía en que los barcos debían estar en el puerto, porque allí estaban más seguros; el gobernador respondía que no le cabía duda, pero que no le habían entregado los barcos para que estuvieran en el puerto.
El miedo es el ingrediente que cataliza y justifica el inmovilismo. El miedo es esa emoción primaria que durante 200,000 años fue muy útil, pues permitía al ser humano protegerse de lo desconocido, del entorno que se escapaba de su control. El miedo hacía que el hombre de la caverna se escondiese de las alimañas. El miedo es un mecanismo de defensa que la evolución ha implantado en los seres humanos para que puedan sobrevivir mejor ante las amenazas.

El miedo es uno de los resultados al que se puede llegar con la evaluación de los riesgos; la incertidumbre ante la falta de información y conocimiento para sopesar los peligros son los principales motivadores del miedo. Conocidos los riesgos se puede hacer un plan y se puede reaccionar; pero si no se conocen no hay nada que se pueda hacer y el quedar a expensas del vaivén de lo que está por llegar produce la parálisis del miedo.

Pero los principales promotores del miedo están disminuyendo a un ritmo como nunca antes. El desconocimiento y la incertidumbre no son ya los potentes argumentos en los que se apoyaba el miedo. El almirante y el gobernador hoy sabrían si se acerca el huracán ó no, o la distancia a la que se encuentra la flota enemiga y su capacidad; aún les quedarían la duda de si los piratas podrían estar escondidos en un recodo de la salida del puerto... pero esa circunstancia por si sólo quizás no sería ya argumento suficiente para quedarse en el puerto, con miedo.
Esta mismo es aplicable a emprendedores, líderes y empresas; los riesgos de cada iniciativa pueden ser sopesados hoy día con más y mejores criterios.

Las nuevas posibilidades de información y conocimiento abundante permiten al emprendedor tomar la iniciativa siendo consciente del escenario en el que está y los riesgos a los que afronta. El futuro pertenece a los que sean capaces de asumir esto, y salgan de la caverna conscientes de que un nuevo tiempo ha llegado; en este tiempo el miedo puede ser superado no ya con imprudencias, sino con el conocimiento de la realidad que permite tomar decisiones que apropiadas para superar las amenazas.
Un gran mundo hay abierto por delante. Sería una pena quedarse en la caverna con miedo.

viernes, 17 de junio de 2011

La única ventaja competitiva sostenible III


Vamos a tratar ahora la situación en la que están quedando las políticas de desarrollo económico en los paises desarrollados; en la actualidad las regiones y los países están compitiendo entre si por atraerse la inversión, a las empresas y a los emprendedores; compiten con otros territorios por quedarse con las fuentes de valor.

El gran reto es conseguir crear un “caldo de cultivo” apropiado para los emprendedores y para la innovación; esta será la única ventaja competitiva sostenible a largo plazo. Tanto para mantener los niveles de renta como para mejorarla, no existe otra receta. Dada la importancia del asunto en los últimos años han proliferado autores e incluso escuelas de pensamiento sobre el tema.

El “caldo de cultivo” es la suma e interacción de todos los factores económicos y sociales que facilitan al emprendedor su toma de decisiones y el éxito de su proyecto; los aspectos coyunturales como la situación económica (crisis o expansión) también influyen, pero no son parte del “caldo de cultivo”, pues a pesar de sus impactos positivos y negativos, no suponen diferencias comparativas decisivas en el tiempo.

No vamos a entrar en este post en un análisis pormenorizado de cada uno de los factores, pero los que resultan decisivos son la disponibilidad de financiación, la fiscalidad y la existencia de expertise/tradición en un sector económico determinado. En un segundo plano más social y con un impacto no menos importante se encuentran el marco institucional (seguridad jurídica, etc),  la existencia de profesionales cualificados (conocimiento) y la existencia de una sociedad moderna, abierta y tolerante.
Por último debemos destacar de nuevo en este post el papel crítico que tiene la Idiosincrasia. Es el factor más blando y, probablemente, el más importante pues interviene en los momentos críticos en los cuales el emprendedor tiene que tomar decisiones clave y perseverar en sus objetivos. Está conformado por esas normas culturales y sociales que definen el entorno y que afectan a los individuos al ser parte de sus modelos mentales, valores, concepciones y criterios de decisión.

Cualquier acción política que persiga el desarrollo económico, y que no tenga como objetivo incidir de manera eficaz en uno de estos factores tendrá un impacto bajo en el impulso a la actividad económica de un país ó región.

miércoles, 8 de junio de 2011

La única ventaja competitiva sostenible II


No es suficiente con tener talento, bajos costes, calidad, una marca prestigiosa, buenos contactos, la última tecnología, financiación, talentosos empleados, demanda sostenida, socios estupendos… una empresa puede ejecutar de maravilla y tener todo lo anterior y no ser rentable nunca.
Construir modelos de negocio es el top de la innovación en el terreno del strategic management.

Con el proceso de globalización de los últimos años el mundo se está aplanando; el uso de las TI está consiguiendo que estemos más cerca, que nos entendamos mejor y nos parezcamos más. En el ámbito económico está propiciando la entrada en competencia de nuevas empresas que están ubicadas en países que tienen otras reglas, otras necesidades y otra mentalidad a la hora de competir. La mejora de las comunicaciones y la mayor información disponible para todos hace que todos los procesos sean más rápidos, y el de la evolución de la empresa no es una excepción.

Tradicionalmente la innovación ha sido la mejor estrategía competitiva de las empresas; la innovación propicia la difereciación, permitiendo a la empresa conseguir beneficios al desaparecer de su entorno los competidores y reducir el poder de los clientes. Las empresas montaban su modelo en torno a las innovaciones, creando una marca y protegiendo su conocimiento para preservar la diferencia y retrasar la entrada de competidores, exprimiendo el negocio durante años.
En la actualidad este proceso ha multiplicado su velocidad; la aparición de más competidores es mucho más rápida y los clientes son mucho más eficientes tomando sus decisiones y ejerciendo su poder de compra. Los proveedores también pelean por apropiarse del valor de su posición y los productos sustitutivos actuan como el otro grupo de competidores que salta la valla.
La empresa está sometida a una presión permanente; con cada innovación consigue "sacudirse" a todos los que pelean con ella por apropiarse del valor, toma un respiro y aumenta los beneficios... pero de inmediato debe prepararse para el siguiente movimiento pues en poco tiempo volverá a estar en esa situación de caida de márgenes y pérdida de negocio; hasta que sea capaz de innovar nuevamente.
Así pues, la única estrategia que puede conducir a tener una ventaja competitiva sostenible a largo plazo es la que está basada en la capacidad de aprender, emprender e innovar, siguiendo (o marcando) las tendencias del mercado y sin perder la comba del cambio. 

martes, 31 de mayo de 2011

La única ventaja competitiva sostenible I


La aparición en el escenario de la economía mundial de China y del resto de países emergentes, ha acelerado los procesos de cambio. Sectores enteros entran en crisis y se derrumban en periodos cortos. Las innovaciones se perpetúan menos tiempo en el mercado y son copiadas o superadas por nuevos competidores asiáticos que ofrecen precios mucho más bajos.

Los desarrollos industriales low-cost de China y otros países asiáticos se fundamentan en sólidas bases entre las que está el dumping social y que hacen imposible competir en costes a los países desarrollados.
Todos los sectores se están viendo afectados. El sector industrial manufacturero es el que sufre el mayor impacto. El fomento de la actividad industrial basada en volúmenes con costes bajos en los países desarrollados ya no tiene sentido, al enfrentarse con las ventajas competitivas de los países emergentes contra las que no se puede competir sin renunciar a los niveles de vida que actualmente tienen los países avanzados.

En esta situacón el valor de la carrera por la innovación y el emprendimiento de nuevos proyectos salen reforzados como única opción a esta nueva situación. Incluso un país como Estados Unidos reconoce que su futuro económico queda totalmente en las manos de los emprendedores innovadores (ya sean empresas o el entrepreneur tradicional) que sean capaces de crear nuevos proyectos con nuevos productos y servicios, nuevos modelos de negocio, nuevos mercados o nuevos procesos.

Para una empresa su única ventaja competitiva es la capacidad de emprender e innovar permanentemente en sus procesos, productos y estrategias de marketing y gestión. Para el fomento del desarrollo económico en un país no tiene sentido ningún programa que no tenga como objetivo propiciar el caldo de cultivo en su país ó región donde las empresas puedan desarrollar en las mejores condiciones el desarrollo de emprendimiento e innovaciones.


martes, 17 de mayo de 2011

¿Por qué los paises ricos son ricos y los pobres son pobres?

A esta pregunta todos tenemos una respuesta, en muchos casos es una muy personal. Los economistas estudiosos del tema han escrito rios de tinta que llevan a confusión y recetas particulares con resultados difícil de evaluar. Este asunto es desvelo de políticos y el martirio de los técnicos de las AAPP, pero, seguirá siendo complicando acertar con acciones que permitan afectar demanera eficiente a los fundamentos.

Precisamente se considera al libro “Una investigación sobre la naturaleza y causa de la Riqueza de las Naciones” como el origen de la Ciencia Económica. Adam Smith, en 1776, fue el primero en hacer un acercamiento netamente científico sobre este asunto; su conclusión era que había múltiples factores que influían, conformándose complejas combinaciones de todo tipo, que además estaban en evolución permanente. Adam Smith pudo identificar varios de los factores y el sentido de su efecto. Tras él vinieron multitud de teorías, visiones y análisis sobre la cuestión.

Dos siglos después, encontramos dos corrientes que aspiran a ser referencias. La primera es la que se apoya en las hipótesis de “El Diamante” de Michael Porter; la segunda es la “Visión basada en los recursos”. Ambas constituyen el paradigma del management actual y sirven de marco de referencia tanto para empresas, como para sectores económicos,  países o regiones. Ambas se inspiran en los principios clásicos (los que instauró Adam Smith y los que le siguieron) de considerar los 4 factores de producción y añadir con más ó menos impacto los conceptos de ventaja comparativa, ventaja competitiva, el papel del gobierno o el papel de la innovación. Dan importancia al conocimiento, a la capacidad de gestión, a la tradición empresarial, a la disponibilidad de abundante mano de obra y capital; consideran importante la competencia y la cooperación entre las empresas y las demandas dirigidas que en un momento dado puedan motivar las AAPP.

Estas teorías aspiran a identificar cada variable y valorarla para saber si es una ventaja o una debilidad, para poder ejercer una gestión sobre la misma que de resultados positivos dentro de la estrategia de desarrollo de la empresa ó país. El mismo análisis interno va retroalimentando las decisiones estratégicas de la empresa (o región) que va actualizando su modelo de crecimiento para implementar nuevas acciones que le lleven a los objetivos marcados. Este es el marco en el que en el caso de países y regiones se interpretan todo tipo de estadísticas y datos, a partir de los cuales se toman decisiones.

A pesar de todo esto, tanto los profesores pioneros que siguen vendiendo miles de libros, como los autores de los últimos avances en estas teorías reconocen que la respuesta no es única; ni siquiera existe una respuesta única para cada caso y momento; el entorno económico de un país ó región es tan amplio que implica la presencia de demasiadas excepciones, contradicciones y de infinidad de variables dinámicas que hacen que sea muy difícil medir el impacto de cada una y saber sobre cuál hay que actuar y hasta donde.

miércoles, 30 de marzo de 2011

El emprendedor como factor


Los economistas clásicos nos hablaban de 4 factores de producción: tierra, capital, trabajo y el entrepreneur. El emprendedor es un factor flexible, difícil de valorar y percibir para algunos. El emprendedor es la fuerza que estimula el progreso inyectando innovación que renueva productos y hace que caduquen procesos y estrategias. El emprendedor es el principal responsable de la “destrucción creadora”.  

 Tradicionalmente, como factor de producción que es, se ha estudiado el impacto de los emprendedores desde el punto de vista de la oferta. Su posición de fuerza ha hecho que hayan aparecido empresas que aspiran a “suplantar” la figura del emprendedor en determinados sectores. Estas empresas son capaces de crear en su seno el caldo de cultivo que permite emprender iniciativas que les permiten lanzar constantemente nuevos productos, abrir nuevos mercados; tienen potentes departamentos de investigación y disponen de los recursos para experimentar permanentemente. En los últimos años es creciente la opinión de aquellos que señalan que el clásico emprendedor está siendo sustituido por estos nuevos modelos de organización capaces de mimetizar las condiciones en las que el emprendedor lanza su actividad con éxito... aunque no comparto esta opinión.

Creo que se deebe entender lo anterior como una ampliación del espectro de emprendedores que están interviniendo, y no como una limitación ó competencia para el emprendedor tradicional. En ningún caso va a desaparecer ó verse mermada en impacto la figura tradicional del emprendedor. Los datos lo demuestran. El gran crecimiento de los sectores de Venture Capital y Business Angels en los últimos años confirma la gran cantidad de emprendimientos que sigue habiendo fuera de las grandes empresas. Nuevas empresas se incorporan al mercado cada día y amenazan a las establecidas. La globalización y mayor facilidad para acceder al cliente hace mucho más fácil que los emprendedores sigan reventando negocios establecidos y creando mejores opciones para sus nuevos clientes.

lunes, 28 de marzo de 2011

Ocurrencias, Ideas y Experimentos

En nuestro español, la palabra “ocurrencias” ha pasado a ser la hermana pequeña y fea de la palabra “idea”, la cual ha tomado vuelos más altos pues se nos hace más respetable por estar más madurada ó ser más compartida; puedo estar de acuerdo con las “ideas” de Platón, pero nunca responderé sobre sus “ocurrencias”. Por otro lado la palabra “experimento” nos evoca la puesta a prueba de una teoría fundamentada en conceptos e hipótesis. Reconozcamos que “experimento” es otra palabra despreciada desde épocas carpetovetónicas; los experimentos se hacen con gaseosa.

En el mundo de la empresa es ya necesario recuperar de su destierro a las “ocurrencias” y los “experimentos”, y darles un puesto como delanteros centros en las organizaciones. El cambio constante y recargado ha llegado para quedarse y cada vez va a ser más difícil predecir o controlar el siguiente movimiento de los competidores o de los consumidores. Los modelos de decisión deben basarse en información obtenida en tiempo real.

La empresa debe implantar una estrategia que le permita experimentar permanentemente, pues sólo así dará con las mejores innovaciones que hagan que la empresa se adapte y evolucione. Aquellas que puedan obtener feed-back rápidos que les permitan experimentar con sus ocurrencias, tendrán más donde elegir para seleccionar las innovaciones que les lleven a ser más competitivas. La experimentación rápida y de bajo coste debe erigirse como instrumento clave para buscar crecimiento. Mientras más ocurrencias puedas experimentar, más probabilidades de sobrevivir. Genética pura.

jueves, 10 de marzo de 2011

La Idiosincrasia


La idiosincrasia se define como los rasgos o caracteres propios de un individuo o de una sociedad. Es la suma de normas culturales y tradición, modelos mentales y prejuicios,  que se van sedimentando a lo largo de los años en lo más profundo del subconsciente colectivo. Su existencia se justifica a nivel evolutivo como un mecanismo que trata de proveer al grupo con un marco de referencia que ordene el comportamiento de los individuos hacia objetivos considerados comunes. La idiosincrasia es algo con lo que nos sentimos identificados y que consideramos que forma parte de nosotros. Su función sigue siendo importante en las sociedades modernas, hasta el punto que exigimos a los inmigrantes recién llegados que se empapen de ella para así preservarla.

La idiosincrasia se forma a partir de las experiencias y conecta con aspectos emocionales para lograr mayor influencia. El protagonismo “amalgamador” de esta conciencia colectiva es una fuerza poderosa; tanto, que llega a neutralizar la voluntad del individuo. 

Esta psique colectiva es un componente clave en el caldo de cultivo que necesita el emprendedor. Es un factor blando que interviene en los momentos críticos en los cuales el emprendedor tiene que tomar decisiones y perseverar en sus objetivos. Si la “amalgama” es ácida y desprecia lo innovador, secará todos los inicios soñadores, asfixiando el futuro que debería empezar en ese momento; y así es como la idiosincrasia se convierte en un gran problema; en el origen de la penuria.

El cambio vertiginoso del mundo va más rápido que la renovación de nuestros valores y visiones como sociedad. La única ventaja competitiva sostenible a partir de ahora será la sociedad emprendedora innovadora. Mentalizarse para ello es ya el reto urgente. Es la tarea más importante; la única que traerá prosperidad para todos. Sólo esto es decisivo.

sábado, 12 de febrero de 2011

El emprendedor innovador







Aunque desde sus orígenes la ciencia económica dio una relevancia superior al emprendedor, la valoración de este factor de producción ha pasado por épocas donde ha sido despreciado. El último ejemplo lo vivimos con la explosión de la burbuja de las PuntoCom en el 2000. Esa figura estereotipada por el ingeniero informal e introvertido cayó en desgracia frente a los tiburones acicalados que examinaban balances y comparaban cash-flows al mando de sus hedge-funds; pero nada más asomar la crisis, se empezó a echar de menos a esos pioneros sin complejos que construyen sobre sus ideas rompiendo moldes.

El emprendedor es en esencia un innovador visionario con sentido práctico. Se apasiona por su proyecto y es capaz de asumir los riesgos e inconvenientes de lanzar su idea. No debe ser confundido con el director, gerente ó CEO de una empresa, al cual la ciencia económica considera  un trabajador más otorgándole un papel mucho menos importante. En el management moderno el gerente tiene las tareas de organizar, dirigir, planificar y controlar la empresa con el objeto de dar valor al accionista. El emprendedor es mucho más. Habitualmente ejerce de director en los inicios pero su principal actividad tiene más que ver con la creación de nuevos productos ó servicios, nuevos modelos de producción, nuevos modelos de negocio ó el desarrollo de nuevos mercados.

Los emprendedores nacen llevando en su seno esa inquietud constante y un punto de rebeldía que les permite ver nuevos caminos y oportunidades. El pragmatismo y su resolución a persistir con sus objetivos definen su actitud. Son individuos con habilidades sociales, capaces de generar entusiasmo y sumar apoyos. Los emprendedores son esa fuerza que irrumpe para transformar todo. No lo hacen en cualquier caldero; sólo donde el caldo de cultivo tiene temperatura y posos para que florezcan.